Los adiestramientos son impartidos por los adiestradores profesionales Fernando Santander y Marcelo Santander.

Nos preocupamos de entrenar y preparar a sus mascotas para que se adapten a la vida cotidiana de su familia, evitando así esos pequeños problemas de convivencia que afectan a muchos propietarios de perros.

¿Porqué entrenar a su perro?

- Porque un perro entrenado logra desarrollar un temperamento estable y más equilibrado.

- Porque un proceso de entrenamiento previene el desarrollo de malos hábitos en su perro.

- Porque es la forma más adecuada para corregir conductas de su perro que puedan resultarle molestas o indeseadas.

- Porque su perro desde cachorro necesita un proceso de socialización que le permita comportarse armónicamente con los seres que lo rodean, ya sean personas u otros perros.

El entrenamiento tiene como objetivo principal la subordinación básica (obediencia). Una vez logrado este objetivo, en una segunda etapa optativa se trabaja seguridad y ataque.

Participación activa del propietario del perro

Tradicionalmente, el entrenamiento del perro ha sido llevado a cabo por adiestradores profesionales, con poca o ninguna intervención de los propietarios. Aunque dicho sistema acostumbra a ofrecer buenos resultados al acabar el período de entrenamiento, el aprendizaje adquirido se diluye con el tiempo si éste no es adecuadamente reforzado en el día a día.

Nuestra propuesta permanente a lo largo de los años, coincidiendo con los sistemas de entrenamiento modernos, ha sido incorporar al propietario de la mascota en el proceso de aprendizaje. Por lo tanto, la función del entrenador no sólo es enseñar al perro, sino además, favorecer la comunicación de éste con su dueño y así mejorar la relación de la mascota con cada uno de los miembros que habitan el hogar. De aquí se desprende que nuestros clientes pueden asistir a todas las clases que deseen, ya sea observando o trabajando activamente con su perro.

Premios y Castigos

Los Premios

En un proceso de enseñanza – aprendizaje es fundamental la estimulación positiva, y en el caso del adiestramiento de un perro, un rol importante tienen los premios.

Para los perros un buen premio podría ser un trozo de comida ( de su agrado ) o, algo tan simple, como las caricias y el cariño de su amo.

Un perro debe ser premiado cuando se lo merezca, es decir, en el preciso momento en que logre la conducta deseada o solicitada.

Los Castigos

Es en este tema en donde la gente tiene gran cantidad de confusiones y errores. Por ningún motivo el castigo debe ser interpretado por el perro como una respuesta cruel de su dueño.

La voz, con un simple NO constituye la forma más recomendable para sancionar la conducta indeseada de nuestro perro.

Siempre debemos usar la misma palabra ( NO ) como castigo, y  jamás debemos pegarle al perro ( castigo físico ). Tampoco es recomendable utilizar el nombre del perro para castigar un comportamiento  no deseado.

El empleo del NO sólo se realiza cuando sorprendemos al perro  desarrollando una conducta que deseamos eliminar.

La palabra  NO , debe idealmente  pronunciarse una sola vez y en un tono firme y claro.

El castigo físico, que muchas veces se utiliza, no es recomendable en la modificación de conductas del perro, ya que puede generar en él una cuota de resentimiento y miedo hacia su amo.

 

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